Uno de los elementos distintivos del filme es su vínculo con la realidad. La participación del actor ruso Petr Filimonov, quien comparte una experiencia de exilio similar a la de su personaje, aporta una dimensión documental al proyecto. A ello se suma la colaboración con Casa de Luz, refugio para personas migrantes LGBTIQ+, que permitió integrar testimonios reales dentro de la narrativa.
Rodada en Playas de Tijuana durante tres semanas, la producción apuesta por un enfoque híbrido entre ficción y testimonio, con el objetivo de visibilizar problemáticas contemporáneas relacionadas con la persecución política, los derechos de la diversidad sexual y las condiciones del desplazamiento forzado.
Para Humberto Busto, el proyecto representa un ejercicio de autonomía creativa. “Asumir la producción y el desarrollo de esta historia ha sido trascendental para tener control sobre nuestras propias narrativas como personas y artistas LGBTIQ+”, ha señalado el actor, quien también destaca el carácter colectivo de la película como un acto de resistencia.
El equipo creativo incluye a la coproductora Melissa Castañeda, el cinefotógrafo Iván Hernández AMC, así como a especialistas en vestuario, arte y música que han participado en producciones de reconocimiento internacional. El elenco se complementa con talento regional, reforzando la identidad local del proyecto.
Actualmente, “Tijuana, todavía” se encuentra en fase de postproducción, con miras a su estreno mundial en Italia este mismo año. Su participación en Venecia no solo posiciona a la cinta dentro del circuito internacional, sino que también consolida una narrativa mexicana contemporánea que dialoga con temas globales desde una perspectiva íntima y fronteriza.
Con esta producción, el cine nacional reafirma su capacidad para explorar historias urgentes y complejas, llevando a la pantalla relatos que trascienden fronteras y cuestionan las estructuras sociales actuales.