Del sexting a las conexiones reales: ¿por qué las nuevas generaciones quieren recuperar el placer fuera de la pantalla?

Entre redes sociales, dating apps y contenido inmediato, la intimidad también se ha vuelto digital. Campañas como “Placeres Reales”, de Trojan, buscan abrir la conversación sobre el valor de volver a conectar en el mundo físico
La tecnología nos enseñó nuevas formas de acercarnos. Ahora la pregunta es si también estamos aprendiendo cuándo vale la pena apagar la pantalla. | Foto: Cortesía  
Nunca habíamos tenido tantas herramientas para comunicarnos y entretenernos y, paradójicamente, quizá nunca había sido tan difícil dejar el teléfono a un lado. Redes sociales, aplicaciones de citas, mensajes instantáneos, contenido bajo demanda y nuevas formas de interacción digital han transformado la manera en que las personas se conocen, conversan y construyen vínculos.
La intimidad tampoco ha quedado fuera de esta transformación. El deseo puede comenzar hoy con un mensaje, una fotografía, una videollamada o una conversación que ocurre completamente detrás de una pantalla. El sexting —el intercambio de mensajes, imágenes o videos de carácter sexual mediante plataformas digitales— forma parte de estas nuevas dinámicas de conexión.
Pero mientras la tecnología abre nuevas posibilidades para relacionarnos, también comienza a aparecer otra pregunta: ¿qué pasa cuando dejamos el celular y regresamos al mundo real?
Esa conversación es la que busca poner sobre la mesa “Placeres Reales”, una campaña de Trojan que propone reflexionar sobre el lugar que ocupan actualmente el contacto físico, la presencia y las experiencias compartidas en una sociedad cada vez más conectada digitalmente.
La intimidad también migró a la pantalla
El sexting suele abordarse principalmente desde la perspectiva de sus posibles riesgos, especialmente relacionados con privacidad, consentimiento y seguridad digital. Sin embargo, también puede entenderse como parte de una transformación más amplia en la manera en que las nuevas generaciones construyen relaciones.
La tecnología permite mantener conversaciones durante prácticamente todo el día y establecer vínculos con personas que pueden encontrarse a kilómetros de distancia.
Incluso para algunas personas, expresar emociones puede resultar más sencillo mediante un mensaje que frente a frente. De acuerdo con el estudio The Future of Dating, citado en la información de la campaña, Tinder reportó en 2023 que 69% de los jóvenes consideraba más fácil mostrarse emocionalmente vulnerable por mensajes que en persona.
El dato refleja una paradoja de la era digital: las herramientas diseñadas para acercarnos pueden convertirse también en el espacio donde nos sentimos más cómodos para expresar aquello que cara a cara puede resultar difícil.
Más conexión no necesariamente significa más presencia
El problema, entonces, no parece ser simplemente cuánto utilizamos nuestros dispositivos, sino qué lugar ocupan dentro de nuestras experiencias cotidianas.
Conversaciones, citas, entretenimiento e incluso experiencias que antes requerían necesariamente salir de casa ahora pueden comenzar y terminar en una pantalla.
La exposición constante a estímulos digitales también ha modificado nuestros hábitos de atención. El Digital 2025 Global Overview Report, de DataReportal, citado en la información proporcionada para esta campaña, señala que las personas pasan más de seis horas al día conectadas a internet.
En ese contexto, el aburrimiento se vuelve cada vez menos tolerable y la gratificación inmediata está prácticamente al alcance de un clic.

 

Feed RSS: Tipo de Cambio Hoy Tipo de Cambio Hoy
La consecuencia cultural es interesante: cuando todo puede suceder inmediatamente, las experiencias que requieren tiempo, presencia y participación física adquieren un nuevo valor.
El regreso al mundo real
Ahí es donde campañas como Placeres Reales encuentran su espacio.
La propuesta de Trojan no plantea necesariamente una batalla entre tecnología y relaciones humanas. Más bien, busca recordar que una experiencia digital no tiene por qué sustituir las experiencias físicas.
“El reto hoy no es competir contra la tecnología, sino recordar que la intimidad y el placer también necesitan presencia, contacto y experiencias compartidas. Campañas como Placeres Reales nacen justamente de esa conversación cultural que busca regresar el disfrute al mundo físico”, explica Eduardo Trejo, Brand Manager de Trojan México.
La reflexión puede extenderse mucho más allá de la sexualidad. Comer con alguien sin revisar el teléfono, asistir a un concierto en lugar de verlo únicamente en redes, viajar y experimentar un lugar sin convertirlo inmediatamente en contenido o simplemente conversar frente a frente son experiencias que requieren algo cada vez más escaso: estar realmente presente.
Del “match” al encuentro
Las aplicaciones de citas han transformado de manera radical la forma en que las personas se conocen. Un “match” puede abrir la puerta a una conversación con alguien que probablemente nunca habría aparecido en nuestro círculo social cotidiano.
Pero el verdadero desafío comienza después del intercambio digital: convertir una conexión virtual en una experiencia real.
La pantalla permite seleccionar, editar, borrar y pensar una respuesta antes de enviarla. El encuentro físico funciona de otra manera. Hay silencios, gestos, miradas, lenguaje corporal y situaciones que no pueden controlarse de la misma forma.
Y justamente esa incertidumbre puede ser parte del atractivo.
En una época en la que buena parte de nuestra vida puede ser curada y editada digitalmente, lo impredecible de una experiencia presencial también puede convertirse en una forma de placer.
¿Estamos redescubriendo lo real?
La conversación que plantea Placeres Reales llega en un momento en que la tecnología forma parte inseparable de las relaciones humanas.
No se trata de abandonar las aplicaciones, las redes sociales o las herramientas digitales. Tampoco de idealizar un pasado sin tecnología. La discusión está en encontrar un equilibrio entre las conexiones que suceden online y aquellas que necesitan del cuerpo, la presencia y el contacto para existir plenamente.
El desafío consiste en recordar que detrás de cada perfil existe una persona y que detrás de cada conversación digital puede existir la posibilidad de un encuentro.
Porque quizá el nuevo lujo no sea tener más opciones para conectarnos, sino tener la capacidad de desconectarnos el tiempo suficiente para vivir una experiencia sin intermediarios.
En ese sentido, el mensaje de Placeres Reales puede leerse como una invitación a recuperar algo aparentemente sencillo: mirar a alguien a los ojos, compartir un momento y descubrir que no todo tiene que convertirse en contenido.
La tecnología nos enseñó nuevas formas de acercarnos. Ahora la pregunta es si también estamos aprendiendo cuándo vale la pena apagar la pantalla.
 


Mourinho se reencontrará con dos de sus exequipos en la Champions League
Deportes 2 min de lectura


Juan Gabriel compuso uno de los mayores éxitos de Daniela Romo: ¿cuál es?
Espectáculos 2 min de lectura


Detienen en Ecatepec a sujeto buscado por robo calificado cometido en CDMX
Estado de México 2 min de lectura


Más de 100 millones de personas en Europa se enfrentan a calor extremo
Internacional 4 min de lectura © 2026 Imagen – Excélsior. Todos los derechos reservados. El contenido de este sitio y de la edición impresa está protegido por la Ley Federal del Derecho de Autor. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización previa y por escrito. El material de terceros conserva sus propios derechos.

¿De qué murió Gerardo Taracena?; amigo del actor da detalles de su fallecimiento

Espectáculos3 min de lectura

 
La serie ya está disponible en la plataforma de HBO Max.